www.foroexiliados.net
 
ÍndiceÍndice  RegistrarseRegistrarse  Conectarse  

Comparte | 
 

 Fragmentos

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo 
Ir a la página : 1, 2, 3, 4  Siguiente
AutorMensaje
jimmy_bcn
Cansino
Cansino


Cantidad de envíos : 14678
Edad : 26
Fecha de inscripción : 06/02/2008

MensajeTema: Fragmentos    Miér Mayo 11, 2011 4:05 pm

No sé si tendrá demasiada aceptación este hilo, pero a mi siempre me ha gustado leer fragmentos de novelas, pequeños extractos de un gran argumento que atrapen por si mismos; sin necesidad del contexto.
Estaría bien que compartiéramos estos puñados de palabras los unos con los otros.
¡Importante poner el libro del que está extraído el fragmento!
Volver arriba Ir abajo
MINILOGO
Cansino
Cansino


Cantidad de envíos : 5158
Fecha de inscripción : 12/04/2008

MensajeTema: Re: Fragmentos    Miér Mayo 11, 2011 4:10 pm

CROCANTE de piña, lorza de limón, caramelo. Una chica azúcarviscosa paleteaba cucharadas de helado a un Hermano de las Escuelas Cristianas. Alguna fiesta escolar. Malo para las tripitas. Con licencia para caramelos y confites de Su Majestad el Rey. Dios. Salve. A nuestro. Sentado en el trono chupando tabletas de yuyuba hasta dejarlas blancas.

J. Joyce ULISES. Cap. 8 "lestrigones"
Volver arriba Ir abajo
http://hannercase.blogspot.com/
jimmy_bcn
Cansino
Cansino


Cantidad de envíos : 14678
Edad : 26
Fecha de inscripción : 06/02/2008

MensajeTema: Re: Fragmentos    Miér Mayo 11, 2011 4:12 pm

Es muy típico, pero me sigue matando...

Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.

Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio.
Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mi como una luna en el agua.




Rayuela - Julio Cortázar
Volver arriba Ir abajo
MINILOGO
Cansino
Cansino


Cantidad de envíos : 5158
Fecha de inscripción : 12/04/2008

MensajeTema: Re: Fragmentos    Miér Mayo 11, 2011 4:17 pm

Cuando Gregorio Samsa se despertó una mañana después de un sueño intranquilo, se encontró sobre su cama convertido en un monstruoso insecto. Estaba tumbado sobre su espalda dura, y en forma de caparazón y, al levantar un poco la cabeza veía un vientre abombado, parduzco, dividido por partes duras en forma de arco, sobre cuya protuberancia apenas podía mantenerse el cobertor, a punto ya de resbalar al suelo. Sus muchas patas, ridículamente pequeñas en comparación con el resto de su tamaño, le vibraban desamparadas ante los ojos.

«¿Qué me ha ocurrido?», pensó.

KAFKA "La metamorfosis"
Volver arriba Ir abajo
http://hannercase.blogspot.com/
MINILOGO
Cansino
Cansino


Cantidad de envíos : 5158
Fecha de inscripción : 12/04/2008

MensajeTema: Re: Fragmentos    Miér Mayo 11, 2011 4:18 pm

De Rayuela el que mola es este:


Apenas él le amalaba el noema, a ella se le agolpaba el clémiso y caían en hidromurias, en salvajes ambonios, en sustalos exasperantes. Cada vez que él procuraba relamar las incopelusas, se enredaba en un grimado quejumbroso y tenía que envulsionarse de cara al nóvalo, sintiendo cómo poco a poco las arnillas se espejunaban, se iban apeltronando, reduplimiendo, hasta quedar tendido como el trimalciato de ergomanina al que se le han dejado caer unas fílulas de cariaconcia. Y sin embargo era apenas el principio, porque en un momento dado ella se tordulaba los hurgalios, consintiendo en que él aproximara suavemente sus orfelunios. Apenas se entreplumaban, algo como un ulucordio los encrestoriaba, los extrayuxtaba y paramovía, de pronto era el clinón, la esterfurosa convulcante de las mátricas, la jadehollante embocapluvia del orgumio, los esproemios del merpasmo en una sobrehumítica agopausa. ¡Evohé! ¡Evohé! Volposados en la cresta del murelio, se sentían balpamar, perlinos y márulos. Temblaba el troc, se vencían las marioplumas, y todo se resolviraba en un profundo pínice, en niolamas de argutendidas gasas, en carinias casi crueles que los ordopenaban hasta el límite de las gunfias.
Volver arriba Ir abajo
http://hannercase.blogspot.com/
slideaway
Cansino
Cansino


Cantidad de envíos : 3347
Edad : 25
Localización : Itinerante
Fecha de inscripción : 18/04/2009

MensajeTema: Re: Fragmentos    Miér Mayo 11, 2011 4:19 pm

Nos hemos puesto de acuerdo tú y yo hoy, jimmy? Laughing

… Todo lo que usted quiera, sí­ señor, pero son las palabras las que cantan, las que suben y bajan… Me prosterno ante ellas… Las amo, las adhiero, las persigo, las muerdo, las derrito … Amo tanto las palabras… Las inesperadas… Las que glotonamente se esperan, se acechan, hasta que de pronto caen… Vocablos amados… Brillan como piedras de colores, saltan como platinados peces, son espuma, hilo, metal, rocí­o… Persigo algunas palabras… Son tan hermosas que las quiero poner todas en mi poema… Las agarro al vuelo, cuando van zumbando, y las atrapo, las limpio, las pelo, me preparo frente al plato, las siento cristalinas, vibrantes, ebúrneas, vegetales, aceitosas, como frutas, como algas, como ágatas, como aceitunas… Y entonces las revuelvo, las agito, me las bebo, me las zampo, las trituro, las emperejilo, las liberto… Las dejo como estalactitas en mi poema, como pedacitos de madera bruñida, como carbón, como restos de naufragio, regalos de la ola… Todo está en la palabra… Una idea entera se cambia porque una palabra se trasladó de sitio, o porque otra se sentó como una reinita adentro de una frase que no la esperaba y que le obedeció. Tienen sombra, transparencia, peso, plumas, pelos, tienen de todo lo que se les fue agregando de tanto rodar por el río, de tanto transmigrar de patria, de tanto ser raíces… Son antiquísimas y recientí­simas… Viven en el féretro escondido y en la flor apenas comenzada… Qué buen idioma el mí­o, qué buena lengua heredamos de los conquistadores torvos. Éstos andaban a zancadas por las tremendas cordilleras, por las Américas encrespadas, buscando patatas, butifarras, frijolitos, tabaco negro, oro, maí­z, huevos fritos, con aquel apetito voraz que nunca más se ha visto en el mundo… Todo se lo tragaban, con religiones, pirámides, tribus, idolatrí­as iguales a las que ellos traían en sus grandes bolsas… Por donde pasaban quedaba arrasada la tierra… Pero a los bárbaros se les caí­an de las botas, de las barbas, de los yelmos, de las herraduras, como piedrecitas, las palabras luminosas que se quedaron aquí­ resplandecientes… el idioma. Salimos perdiendo… Salimos ganando… Se llevaron el oro y nos dejaron el oro…

Se lo llevaron todo y nos dejaron todo… Nos dejaron las palabras.


“Confieso que he vivido” - Pablo Neruda
Volver arriba Ir abajo
http://www.flickr.com/photos/fast_forward/
MINILOGO
Cansino
Cansino


Cantidad de envíos : 5158
Fecha de inscripción : 12/04/2008

MensajeTema: Re: Fragmentos    Miér Mayo 11, 2011 4:27 pm


Al principio Dios creó el cielo y la tierra.
La tierra era algo informe y vacío, las tinieblas cubrían el abismo, y el soplo de Dios se aleteaba sobre las aguas.
Entonces Dios dijo: "Hágase la luz". Y la luz se hizo.
Dios vio que la luz era buena, y separó la luz de las tinieblas;
y llamó Día a la luz y Noche a las tinieblas. Así hubo una tarde y una mañana: este fue el primer día.
Dios dijo: "Que haya un firmamento en medio de las aguas, para que establezca una separación entre ellas". Y así sucedió.
Dios hizo el firmamento, y este separó las aguas que están debajo de él, de las que están encima de él;
y Dios llamó Cielo al firmamento. Así hubo una tarde y una mañana: este fue el segundo día.
Dios dijo: "Que se reúnan en un solo lugar las aguas que están bajo el cielo, y que aparezca el suelo firme". Y así sucedió.
Dios llamó Tierra al suelo firme y Mar al conjunto de las aguas. Y Dios vio que esto era bueno.
Entonces dijo: "Que la tierra produzca vegetales, hierbas que den semilla y árboles frutales, que den sobre la tierra frutos de su misma especie con su semilla adentro". Y así sucedió.
La tierra hizo brotar vegetales, hierba que da semilla según su especie y árboles que dan fruto de su misma especie con su semilla adentro. Y Dios vio que esto era bueno.
Así hubo una tarde y una mañana: este fue el tercer día.
Dios dijo: "Que haya astros en el firmamento del cielo para distinguir el día de la noche; que ellos señalen las fiestas, los días y los años,
y que estén como lámparas en el firmamento del cielo para iluminar la tierra". Y así sucedió.
Dios hizo los dos grandes astros –el astro mayor para presidir el día y el menor para presidir la noche– y también hizo las estrellas.
Y los puso en el firmamento del cielo para iluminar la tierra,
para presidir el día y la noche, y para separar la luz de las tinieblas. Y Dios vio que esto era bueno.
Así hubo una tarde y una mañana: este fue el cuarto día.
Dios dijo: "Que las aguas se llenen de una multitud de seres vivientes y que vuelen pájaros sobre la tierra, por el firmamento del cielo".
Dios creó los grandes monstruos marinos, las diversas clases de seres vivientes que llenan las aguas deslizándose en ellas y todas las especies de animales con alas. Y Dios vio que esto era bueno.
Entonces los bendijo, diciendo: "Sean fecundos y multiplíquense; llenen las aguas de los mares y que las aves se multipliquen sobre la tierra".
Así hubo una tarde y una mañana: este fue el quinto día.
Dios dijo: "Que la tierra produzca toda clase de seres vivientes: ganado, reptiles y animales salvajes de toda especie". Y así sucedió.
Dios hizo las diversas clases de animales del campo, las diversas clases de ganado y todos los reptiles de la tierra, cualquiera sea su especie. Y Dios vio que esto era bueno.
Dios dijo: "Hagamos al hombre a nuestra imagen, según nuestra semejanza; y que le estén sometidos los peces del mar y las aves del cielo, el ganado, las fieras de la tierra, y todos los animales que se arrastran por el suelo".
Y Dios creó al hombre a su imagen; lo creó a imagen de Dios, los creó varón y mujer.
Y los bendijo, diciéndoles: "Sean fecundos, multiplíquense, llenen la tierra y sométanla; dominen a los peces del mar, a las aves del cielo y a todos los vivientes que se mueven sobre la tierra".
Y continuó diciendo: "Yo les doy todas las plantas que producen semilla sobre la tierra, y todos los árboles que dan frutos con semilla: ellos les servirán de alimento.
Y a todas la fieras de la tierra, a todos los pájaros del cielo y a todos los vivientes que se arrastran por el suelo, les doy como alimento el pasto verde". Y así sucedió.
Dios miró todo lo que había hecho, y vio que era muy bueno. Así hubo una tarde y una mañana: este fue el sexto día.


Anónimo "La Biblia"
Volver arriba Ir abajo
http://hannercase.blogspot.com/
jimmy_bcn
Cansino
Cansino


Cantidad de envíos : 14678
Edad : 26
Fecha de inscripción : 06/02/2008

MensajeTema: Re: Fragmentos    Miér Mayo 11, 2011 4:28 pm

No lo había visto Yai Laughing

Pero entonces bailaban por las calles como peonzas enloquecidas, y yo vacilaba tras ellos como he estado haciendo toda mi vida, mientras sigo a la gente que me interesa, porque la única gente que me interesa es la que está loca, la gente que está loca por vivir, loca por hablar, loca por salvarse, con ganas de todo al mismo tiempo, la gente que nunca bosteza ni habla de lugares comunes, sino que arde, arde como fabulosos cohetes amarillos explotando igual que arañas entre las estrellas.

En el camino, Jack Kerouac
Volver arriba Ir abajo
MINILOGO
Cansino
Cansino


Cantidad de envíos : 5158
Fecha de inscripción : 12/04/2008

MensajeTema: Re: Fragmentos    Miér Mayo 11, 2011 4:30 pm



Anónimo "I Ching"
Volver arriba Ir abajo
http://hannercase.blogspot.com/
MINILOGO
Cansino
Cansino


Cantidad de envíos : 5158
Fecha de inscripción : 12/04/2008

MensajeTema: Re: Fragmentos    Miér Mayo 11, 2011 4:32 pm

"No tiene sentido pelear ni de nuestro lado ni del de ellos. Teníamos todo el momentum; navegábamos en la cresta de una inmensa y bellísima ola. Y ahora, menos de cinco años después, puedes ir hasta la cumbre de alguna colina en Las Vegas y mirar al Oeste, y, con la mirada apropiada, casi podrás ver el lugar donde finalmente la ola rompió contra la tierra y comenzó a retroceder."


Monólogo de la ola, Miedo y Asco en las vegas. Hunter S. Thompson
Volver arriba Ir abajo
http://hannercase.blogspot.com/
raul_lost
Cansino
Cansino


Cantidad de envíos : 4266
Fecha de inscripción : 11/02/2008

MensajeTema: Re: Fragmentos    Miér Mayo 11, 2011 4:36 pm

Loomings. Call me Ishmael. Some years ago—never mind how long precisely—having little or no money in my purse, and nothing particular to interest me on shore, I thought I would sail about a little and see the watery part of the world. It is a way I have of driving off the spleen and regulating the circulation. Whenever I find myself growing grim about the mouth; whenever it is a damp, drizzly November in my soul; whenever I find myself involuntarily pausing before coffin warehouses, and bringing up the rear of every funeral I meet; and especially whenever my hypos get such an upper hand of me, that it requires a strong moral principle to prevent me from deliberately stepping into the street, and methodically knocking people’s hats off—then, I account it high time to get to sea as soon as I can. This is my substitute for pistol and ball. With a philosophical flourish Cato throws himself upon his sword; I quietly take to the ship. There is nothing surprising in this. If they but knew it, almost all men in their degree, some time or other, cherish very nearly the same feelings towards the ocean with me.

Melville, Herman. Moby Dick

En español no tiene ni la mitad de gracia, pero bueno.

Llamadme Ismael. Hace unos años —no importa cuánto hace exactamente—, teniendo poco o ningún dinero en el bolsillo, y nada en particular que me interesara en tierra, pensé que me iría a navegar un poco por ahí, para ver la parte acuática del mundo. Es un modo que tengo de echar fuera la melancolía y arreglar la circulación. Cada vez que me sorprendo poniendo una boca triste; cada vez que en mi alma hay un noviembre húmedo y lloviznoso; cada vez que me encuentro parándome sin querer ante las tiendas de ataúdes; y, especialmente, cada vez que la hipocondría me domina de tal modo que hace falta un recio principio moral para impedirme salir a la calle con toda deliberación a derribar metódicamente el sombrero a los transeúntes, entonces, entiendo que es más que hora de hacerme a la mar tan pronto como pueda. Es mi sustitutivo de la pistola y la bala. Con floreo filosófico, Catón se arroja sobre su espada; yo, calladamente, me meto en el barco. No hay nada sorprendente en esto. Aunque no lo sepan, casi todos los hombres, en una o en otra ocasión, abrigan sentimientos muy parecidos a los míos respecto al océano.
Volver arriba Ir abajo
MINILOGO
Cansino
Cansino


Cantidad de envíos : 5158
Fecha de inscripción : 12/04/2008

MensajeTema: Re: Fragmentos    Miér Mayo 11, 2011 4:37 pm


Ah! es bueno... Quédate aquí... Más fuerte... Más fuerte... Ten, ten, tómalo todo. Dámelo, tu esperma... Dámelo todo... Ten... Ten...
Y en una descarga común se derrumbaron y quedaron anonadados por un momento. Tone y Éulmé abrazadas en el canapé les miraban riendo. El vicecónsul de Serbia había encendido un delgado cigarrillo de tabaco oriental. Cuando Mony se hubo levantado, le dijo:
–Ahora, querido príncipe, es mi turno; esperaba tu llegada y precisamente por eso me he hecho manipular el miembro por Mira, pero te he reservado el goce. ¡Ven, mi corazón, mi enculado querido, ven, que te la meta!
Vibescu le contempló un momento, luego, escupiendo sobre el miembro que le presentaba el vicecónsul, pronunció estas palabras:
–Ya estoy harto de tus enculadas, toda la ciudad habla de ello.
Pero el vicecónsul se había levantado, en plena erección, y había cogido un revólver. Apuntó a Mony que, temblando, le tendió las posaderas balbuceando:
–Bandi, mi querido Bandi, sabes que te amo, encúlame, encúlame.


G. Apollinaire "Las once mil vergas"
Volver arriba Ir abajo
http://hannercase.blogspot.com/
Javs
Cansino
Cansino


Cantidad de envíos : 4214
Edad : 28
Localización : In bars.
Fecha de inscripción : 20/03/2009

MensajeTema: Re: Fragmentos    Miér Mayo 11, 2011 5:09 pm

"A veces volvía a ser piedra negra y entonces yo no sabía qué pasaba del otro lado, qué era de ella en esos intervalos anónimos, qué extraños sucesos acontecían; y hasta pensaba que en esos momentos su rostro cambiaba y que una mueca de burla lo deformaba y que quizá había risas cruzadas con otro y que toda la historia de los pasadizos era una ridícula invención o creencia mía y que en todo caso había un solo túnel, oscuro y solitario: el mío, el túnel en que había transcurrido mi infancia, mi juventud, toda mi vida. Y en uno de esos trozos transparentes del muro de piedra yo había visto a esta muchacha y había creído ingenuamente que venía por otro túnel paralelo al mío, cuando en realidad pertenecía al ancho mundo, al mundo sin límites de los que no viven en túneles; y quizá se había acercado por curiosidad a una de mis extrañas ventanas y había entrevisto el espectáculo de mi insalvable soledad".
Sábato. El Túnel.

Y de Sobre héroes y tumbas, leído por él mismo:


Volver arriba Ir abajo
HFKX
Cansino
Cansino


Cantidad de envíos : 12533
Fecha de inscripción : 27/03/2008

MensajeTema: Re: Fragmentos    Miér Mayo 11, 2011 5:44 pm

El capitán sonrió lúgubremente. A lo mejor nos divertimos un poco antes de que se haga de noche.
La avanzadilla de la manada empezó a pasar frente a ellos bajo una capa de polvo amarillo, reses patilargas y de costillas prominentes con cuernos que crecían hacia acá y hacia allá, ni siquiera dos iguales, y pequeños mulos flacos negros como el carbón que se empujaban entre sí y sacaban la cabeza chata de mazo por encima de los lomos de los otros y luego más reses y finalmente el primero de los vaqueros que cabalgaban por el flanco exterior manteniendo la manada entre ellos y la compañía. Detrás venían varios centenares de ponis. El sargento buscó a Candelario. Fue retrocediendo a lo largo de la columna pero no pudo dar con él. Espoleó a su montura y registró las filas por el otro lado. Los últimos boyeros se aproximaban ya entre el polvo y el capitán estaba haciendo gestos y gritando. Los ponis habían empezado a desviarse de la manada y los boyeros se abrían paso hacia esta tropa armada con la que habían coincidido en el llano. Se distinguían ya entre el polvo, pintados en el manto de los ponis, galones y manos y soles nacientes y pájaros y peces de todas clases como una obra vieja descubierta bajo el apresto de un lienzo y ahora se podía oír también sobre el retumbo de los cascos sin herrar el sonido de las quenas, esas flautas hechas con huesos humanos, y en la compañía algunos habían empezado a recular en sus monturas y otros a girar desorientados cuando del lado izquierdo de los ponis surgió una horda de lanceros y arqueros a caballo cuyos escudos adornados con añicos de espejos arrojaban a los ojos de sus enemigos un millar de pequeños soles enteros. Una legión de horribles, cientos de ellos, medio desnudos o ataviados con trajes áticos o bíblicos o de un vestuario de pesadilla, con pieles de animales y con sedas y trozos de uniforme que aún tenían rastros de la sangre de sus anteriores dueños, capas de dragones asesinados, casacas del cuerpo de caballería con galones y alamares, uno con sombrero de copa y uno con un paraguas y uno más con medias blancas y un velo de novia sucio de sangre y varios con tocados de plumas de grulla o cascos de cuero en verde que lucían cornamentas de toro o de búfalo y uno con una levita puesta del revés y aparte de eso desnudo y uno con armadura de conquistador español, muy mellados el peto y las hombreras por antiguos golpes de maza o sable hechos en otro país por hombres cuyos huesos eran ya puro polvo, y muchos con sus trenzas empalmadas con pelo de otras bestias y arrastrando por el suelo y las orejas y colas de sus caballos adornadas con pedazos de tela de vistosos colores y uno que montaba un caballo con la cabeza pintada totalmente de escarlata y todos los jinetes grotescos y chillones con la cara embadurnada como un grupo de payasos a caballo, cómicos y letales, aullando en una lengua bárbara y lanzándose sobre ellos como una horda venida de un infierno más terrible aún que la tierra de azufre de cristiana creencia, dando alaridos y envueltos en humo como esos seres vaporosos de las regiones incognoscibles donde el ojo se extravía y el labio vibra y babea.
Oh Dios, dijo el sargento.
Un susurro de flechas atravesó la compañía y varios hombres se tambalearon y cayeron de sus monturas. Los caballos se encabritaban y corcoveaban y las hordas mongoles corrieron paralelas a sus flancos y giraron y arremetieron en pleno sobre ellos lanzas en ristre.
La columna se había detenido y los primeros disparos empezaron a sonar. El humo gris de los rifles se confundía con el polvo que levantaban los lanceros al hacer brecha en sus filas. El chaval notó que su caballo se desinflaba bajo sus piernas con un suspiro neumático. Había disparado ya su rifle y estaba sentado en el suelo trajinando con la cartuchera. Cerca de él un hombre tenía una flecha clavada en el cuello y estaba ligeramente encorvado como si rezara. El chaval habría tratado de estirar la punta de hierro ensangrentada pero entonces vio que el hombre tenía otra flecha clavada hasta las plumas en el pecho y estaba muerto. Por todas partes había caballos caídos y hombres gateando y vio a uno que estaba sentado cargando su rifle mientras la sangre le chorreaba de las orejas y vio hombres con sus revólveres desensamblados tratando de encajar los barriletes cargados que llevaban de repuesto y vio hombres de rodillas bascular hacia el suelo para trabarse con su propia sombra y vio cómo a algunos los alanceaban y los agarraban del pelo y les cortaban la cabellera allí mismo y vio caballos de guerra pisoteando a los caídos y un pequeño poni cariblanco con un ojo empañado surgió de las tinieblas y le mordió como un perro y desapareció. De los heridos los había que parecían privados de entendimiento y los había que estaban pálidos bajo la máscara de polvo y otros se habían ensuciado encima o se habían desplomado sobre las lanzas de los salvajes. Que ahora atacaban en un frenético friso de caballos con sus ojos estrábicos y sus dientes limados y jinetes desnudos con manojos de flechas apretados entre las mandíbulas y escudos que destellaban en el polvo y volviendo por el flanco contrario de la maltratada tropa en medio de un concierto de quenas y deslizándose lateralmente de sus monturas con un talón colgado del sobrecuello y sus arcos cortos tensados bajo el pescuezo tenso de los ponis hasta haber rodeado a la compañía y dividido en dos sus filas e incorporándose de nuevo como figuras en un cuarto de los espejos, unos con rostros de pesadilla pintados en sus pechos, abatiéndose sobre los desmontados sajones y alanceándolos y aporreándolos y saltando de sus ponis cuchillo en mano y corriendo de un lado a otro con su peculiar trote estevado como criaturas impulsadas a adoptar formas impropias de locomoción y despojando a los muertos de su ropa y agarrándolos del pelo y pasando sus cuchillos por el cuero cabelludo de vivos y muertos por igual y enarbolando la pelambre sanguinolenta y dando tajos y más tajos a los cuerpos desnudos, arrancando extremidades, cabezas, destripando aquellos raros cuerpos blancos y sosteniendo en alto grandes puñados de vísceras, genitales, algunos de los salvajes tan absolutamente cubiertos de cuajarones que parecían haberse revolcado como perros y algunos que hacían presa de los moribundos y los sodomizaban entre gritos a sus compañeros. Y ahora los caballos de los muertos venían trotando de entre el humo y el polvo y empezaban a girar en círculo con estribos sueltos y crines al aire y ojos ensortijados por el miedo como los ojos de los ciegos y unos venían erizados de flechas y otros traspasados por una lanza y se tropezaban y vomitaban sangre mientras cruzaban el escenario de la matanza y se perdían otra vez de vista. El polvo restañaba los pelados cráneos húmedos de los escalpados, quienes con el reborde de pelo por debajo de la herida y tonsurados hasta el hueso yacían como monjes desnudos y mutilados sobre el polvo ahogado en sangre y por todas partes gemían y farfullaban los moribundos y gritaban los caballos heridos en tierra.


Meridiano de sangre.
Volver arriba Ir abajo
Marichispa
Cansino
Cansino


Cantidad de envíos : 7505
Edad : 25
Fecha de inscripción : 14/04/2009

MensajeTema: Re: Fragmentos    Dom Mayo 15, 2011 12:47 pm

De Rayuela podríamos acabar poniendo el libro entero a cachitos Laughing


Se llegó así a saber que la Maga esperaba verdaderamente que Horacio la matara, y que esa muerte debía ser de fénix, el ingreso al concilio de los filósofos, es decir a las charlas del Club de la Serpiente: la Maga quería aprender, quería ins-truir-se. Horacio era exaltado, llamado, concitado a la función del sacrificador lustral, y puesto que casi nunca se alcanzaban porque en pleno diálogo eran tan distintos y andaban por tan opuestas cosas (y eso ella lo sabía, lo comprendía muy bien), entonces la única posibilidad de encuentro estaba en que Horacio la matara en el amor donde ella podía conseguir encontrarse con él, en el cielo de los cuartos de hotel se enfrentaban iguales y desnudos y allí podía consumarse la resurrección del fénix después que él la hubiera estrangulado deliciosamente, dejándole caer un hilo de baba en la boca abierta, mirándola extático como si empezara a reconocerla, a hacerla de verdad suya, a traerla de su lado.



Rayuela. Cortázar.
Volver arriba Ir abajo
http://www.mariabarba.com
R7UL
Moderador
Moderador


Cantidad de envíos : 108672
Localización : Quoteland
Fecha de inscripción : 05/02/2008

MensajeTema: Re: Fragmentos    Dom Mayo 15, 2011 12:50 pm

gafapasteo everywhere
Volver arriba Ir abajo
zinexin
Aburrido
Aburrido


Cantidad de envíos : 508
Fecha de inscripción : 05/02/2008

MensajeTema: Re: Fragmentos    Dom Mayo 15, 2011 1:08 pm

yo acabo de leer esto, es una chorrada, pero me encantó:

"Me volví y vi a un mexicano muy grande y de aspecto cruel. No sonreía, sólo me vigilaba. Bajó al costado el cuarenta y cinco que empuñaba. Era bigotudo y con pelo abundante, negro y aceitoso, peinado hacia arriba y hacia abajo y en todas las direcciones. Un sombrero muy sucio le cubría la parte de atrás de la cabeza y el barbuquejo, suelto, le caía por delante de una camisa bordada que olía a sudor. No hay nada más duro que un mexicano duro, igual que no hay nada más amable que un mexicano amable, ni más honrado que un mexicano honrado ni, sobre todo, nada más triste que un mexicano triste. Aquel tipo era decididamente pétreo. No los hacen más duros en ningún sitio."

Raymond Chandler, El largo adiós.

Volver arriba Ir abajo
zinexin
Aburrido
Aburrido


Cantidad de envíos : 508
Fecha de inscripción : 05/02/2008

MensajeTema: Re: Fragmentos    Dom Mayo 15, 2011 1:47 pm

Y este es mi fragmento favorito del mundo, una descripción en toda regla:

"Se acercó al armario de las medicinas, que estaba situado encima del lavabo, contra al pared. Abrió la puerta de espejo e inspeccionó los abarrotados estantes con la mirada -o más bien, el magistral bizqueo- de una experta jardinera de botiquín. Ante ella, en exuberantes hileras, había una hueste, por así decirlo, de dorados productos farmacéuticos, además de unos cuantos objetos técnicamente menos indígenas. Los estantes contenían yodo, mercurocromo, cápsulas de vitaminas, seda dental, aspirina, Anacin, Bufferin, Argyrol, Musterole, Ex-lax, Aspergum, leche de magnesia, sal hepática, dos hojas Gillette, una maquinilla de afeitar Schick, dos tubos de crema de afeitar, una instantánea bastante doblada y rota de un rollizo gato blanco y negro dormido sobre una barandilla, tres peines, dos cepillos del pelo, un frasco de champú contra la caspa Fitch, una caja pequeña, sin etiqueta, de supositorios de gilcerina, gotas nasales Vicks, Vicks Vaporub, seis pastillas de jabón de castilla, los restos de tres entradas para una comedia musical de 1946 (llámame Señor), un tubo de depilatorio, una caja de Kleenex, dos conchas de mar, un surtido de limas usadas, dos tarros de crema limpiadora, tres tijeras, una canica azul sin defectos (conocida entre los jugadores, al menos en los años 20, como una "pura"), una crema para cerrar los poros, unas pinzas, la caja de un reloj de mujer sin cadena, un bote de bicarbonato de soda, una sortija de internado femenino con un ónice roto, un frasco de Stopette, y, por inconcebible que parezca, muchas cosas más. La señora Glass, alargó la mano con rapidez, cogió un objeto del estante inferior y lo tiró a la papelera, produciendo un ruido metálico sordo."

Franny y Zooey, J.D. Salinger.

Volver arriba Ir abajo
Mj
Cansino
Cansino


Cantidad de envíos : 4637
Edad : 33
Fecha de inscripción : 07/02/2008

MensajeTema: Re: Fragmentos    Dom Mayo 15, 2011 1:55 pm

“No hay más allá que valga. Ni siquiera sobrevivimos en la memoria de los demás. La ciencia ha destrozado ese mito. Cada vez que recordamos algo, en realidad estamos recordando la última vez que lo recordamos, pues la memoria no acude a la muesca original, a la primera que se grabó, sino a la última. La memoria de los humanos es virtual, como la de los ordenadores. Al abrir un archivo, no estamos abriendo el que era cuando lo creamos por primera vez, sino el que quedó la última vez que la usamos. Se llama hipercatesia. Es el recurso más sofisticado de nuestro cerebro contra el dolor. A menudo nos sorprende la fortaleza de algunas personas, el instinto que les permite sobrevivir a situaciones tan tremendas, rehacer su vida: las madres de los hijos muertos, los pueblos masacrados, los niños maltratados... No son más fuertes que los demás. Ni más olvidadizos. No es que su memoria borre la fuente del dolor. Lo que hace es diferirla, interponerse, ofrecer a la persona un recuerdo que ya no es el del dolor, sino de ella misma." ”

Mentira, Enrique de Hériz
Volver arriba Ir abajo
Hype
Cansino
Cansino


Cantidad de envíos : 20151
Localización : Allí mismo
Fecha de inscripción : 03/04/2008

MensajeTema: Re: Fragmentos    Dom Mayo 15, 2011 3:00 pm

"En la calle de Montesa no hay más que empujar la verja del jardín y tocar dentro, con los nudillos, sobre la puerta. Al timbre le falta el botón y el hierrito que queda suelto, a veces, corriente. Martín ya lo sabía de otras ocasiones.

-¡Hola, doña Jesusa! ¿Cómo está usted?
-Bien, ¿y tú, hijo?
-¡Pues ya ve! Oiga, ¿está la Marujita?
-No, hijo. Esta noche no ha venido, ya me extraña. A lo mejor viene todavía. ¿Quieres esperarla?
-Bueno, la esperaré. ¡Para lo que tengo que hacer!

Doña Jesusa es una mujer gruesa, amable, obsequiosa, con aire de haber sido guapetona, teñida de rubio, muy dispuesta y emprendedora.

-Anda, pasa con nosotras a la cocina, tú eres como de la familia.
-Si...

Alrededor del hogar donde cuecen varios pucheros de agua, cinco o seis chicas dormitan aburridas y con cara de no estar ni tristes ni contentas.

-¡Qué frío hace!
-Ya, ya. Aqui se está bien, ¿verdad?
-Sí, ¡ya lo creo!, aquí se está muy bien. Doña Jesusa se acerca a Martín.
-Oye, arrímate al fogón, vienes helado. ¿No tienes abrigo?
-No.
-¡Vaya por Dios!

A Martín no le divierte la caridad. En el fondo, Martín es también un nietzscheano.

-Oiga, doña Jesusa, ¿y la Uruguaya, tampoco está?
-Si, está ocupada; vino con un señor y con él se encerró, van de dormida.
-¡Vaya!
-Oye, si no es indiscreción, ¿para que querías a la Marujita, para estar un rato con ella?
-No... Quería darle un recado.
-Anda, no seas bobo. ¿Es que... estás mal de fondos?

Martín Marco sonrió, ya estaba empezando a entrar en calor.

-Mal no, doña Jesusa, ¡peor!
-Tú eres tonto, hijo. ¡A estas alturas no vas a tener confianza conmigo, con !o que yo quería a tu pobre madre, que en Gloria esté!

Doña Jesusa dio en el hombro a una de las chicas que se calentaban al fuego, a una muchachita flacucha que estaba leyendo una novela.

-Oye, Pura, vete con éste, ¿no andabas medio mala? Anda, acostaros y no bajes ya. No te preocupes por nada, mañana ya te sacaré yo las castañas del fuego.

Pura, la chica que está medio mala, mira para Martín y sonríe. Pura es una mujer joven, muy mona, delgadita, un poco pálida, ojerosa, con cierto porte de virgen viciosilla.

-Doña Jesusa, muchas gracias, usted siempre tan buena conmigo.
-Calla, mimoso, ya sabes que se te trata como a un hijo.

Tres pisos escaleras arriba y una habitación abuhardillada.
Una cama, un aguamanil, un espejito con marco blanco, un perchero y una silla.
Un hombre y una mujer.
Cuando falta el cariño, hay que buscar el calor. Pura y Martín echaron sobre la cama toda la ropa, para estar más abrigados. Apagaron la luz (-No, no. Estáte quieta, muy quieta...) se durmieron en un abrazo, como dos recién casados.
Fuera se oía, de vez en vez, el "¡Va!" de los serenos.
A través del tabique de panderete se distinguía el crujir de un somier, disparatado y honesto como el canto de la cigarra.
La noche se cierra, al filo de la una y media o las dos de la madrugada, sobre el extraño corazón de la ciudad.
Miles de hombres se duermen abrazados a sus mujeres sin pensar en el duro, en el cruel día que quizá les espere, agazapado como un gato montes, dentro de tan pocas horas.
Cientos y cientos de bachilleres caen en el íntimo, en el sublime y delicadísimo vicio solitario.
Y algunas docenas de muchachas esperan -¿qué esperan, Dios mío?, ¿por qué las tienen tan engañadas?- con la mente llena de dorados sueños."

La Colmena, Camilo José Cela.
Volver arriba Ir abajo
Psychocandy
Cansino
Cansino


Cantidad de envíos : 3418
Edad : 27
Localización : Asteroide B-612
Fecha de inscripción : 21/04/2008

MensajeTema: Re: Fragmentos    Dom Mayo 15, 2011 3:05 pm

"(...) Porque influenciar a una persona es darle nuestra propia alma. Ésta no tendrá sus propios pensamientos, y se incendiará con sus propias pasiones. Sus virtudes no serán reales, sus pecados, si existen los pecados, serán prestados. Se convierte en el eco de la música de otro, el actor de una parte que no ha sido escrita para él. El objetivo de la vida es el desarrollo de su propio yo. Encontrar su naturaleza apropiada, es esto por lo que cada uno de nosotros estamos aquí. El mundo tiene miedo de sí mismo, se han olvidado de la mayor de todas las obligaciones, la propia. Claro que son caritativos, alimentan al hambriento, y visten a los mendigos. Pero su propio ser está famélico y desnudo. La valentía huyó de nuestra raza. Tal vez nunca la tuvimos. El terror a la sociedad, que es la base de la moral, el terror a Dios, que es el secreto de la religión, estas son las dos cosas que nos gobiernan. Y sin embargo... Sin embargo, creo que si un hombre viviera su vida completamente y hasta el límite, si le diera forma a cada sentimiento, expresión a cada pensamiento, realidad a cada sueño. El mundo alcanzaría un impulso tan fresco de alegría que olvidaríamos lo malo de la mediocridad, y regresaríamos a la época helénica ideal, a algo más dulce, más rico, que el ideal helénico. Pero hasta el hombre más valiente tiene miedo de sí mismo...Se ha dicho que los mayores acontecimientos del mundo suceden en nuestro cerebro. Es en el cerebro, y sólo en él, donde los grandes pecados del mundo suceden. Usted señor Gray, usted mismo, con su sonrosada juventud y blanca adolescencia, ha tenido pasiones que le asustaron, pensamientos que le llenaron de terror, sueños estando despierto y dormido cuyos recuerdos podrían manchar sus mejillas de vergüenza.
(...)"


El Retrato de Dorian Gray, Oscar Wilde
Volver arriba Ir abajo
Marichispa
Cansino
Cansino


Cantidad de envíos : 7505
Edad : 25
Fecha de inscripción : 14/04/2009

MensajeTema: Re: Fragmentos    Lun Mayo 16, 2011 11:12 am

Sabéis, los grillos y las cadenas tienen funciones en la vida moderna que jamás debieron imaginar sus febriles inventores en una época más simple y antigua. Si yo fuera un constructor de casas lujosas, instalaría por lo menos un equipo de cadenas, fijadas en las paredes de todas las nuevas casas amarillas de ladrillo tipo rancho y de todos los chalets duplex de Cabo Cod. Cuando los residentes se cansasen de la televisión y del ping pong o de lo que hiciesen en sus casitas, podrían encadenarse unos a otros un rato. Les encantaría a todos. Las esposas dirían: "Mi marido me encadenó anoche. Fue maravilloso. ¿Te lo ha hecho a ti tu marido, últimamente?". Los niños volverían corriendo del colegio a casa, a sus madres, que estarían esperándoles para encadenarles. Esto ayudaría a los niños a cultivar la imaginación, cosa que la televisión les veta. Y habría una reducción apreciable en el índice de delincuencia juvenil. Cuando el padre volviera del trabajo, la familia unida podría agarrarle y encadenarle por ser tan imbécil como para estar trabajando todo el día para mantenerles. A los parientes viejos y revoltosos podría encadenárseles a la puerta del coche. Sólo se les soltarían las manos una vez al mes para que pudieran firmar los cheques de la seguridad social. Las cadenas y los grilletes podrían asegurar una vida mejor para todos.



La conjura de los necios. J. Kennedy Toole
Volver arriba Ir abajo
http://www.mariabarba.com
slideaway
Cansino
Cansino


Cantidad de envíos : 3347
Edad : 25
Localización : Itinerante
Fecha de inscripción : 18/04/2009

MensajeTema: Re: Fragmentos    Lun Mayo 16, 2011 8:00 pm

Qué bueno es, creo que me lo voy a leer otra vez
Volver arriba Ir abajo
http://www.flickr.com/photos/fast_forward/
MINILOGO
Cansino
Cansino


Cantidad de envíos : 5158
Fecha de inscripción : 12/04/2008

MensajeTema: Re: Fragmentos    Lun Mayo 16, 2011 8:07 pm

Cuando a tu esclavo le duele la minga, a ti, Névolo, te duele el culo. No soy adivino, pero sé lo que haces.


Marcus Valerius Martialis (Epigramas)
Volver arriba Ir abajo
http://hannercase.blogspot.com/
raul_lost
Cansino
Cansino


Cantidad de envíos : 4266
Fecha de inscripción : 11/02/2008

MensajeTema: Re: Fragmentos    Lun Mayo 16, 2011 9:01 pm

MINILOGO escribió:
Cuando a tu esclavo le duele la minga, a ti, Névolo, te duele el culo. No soy adivino, pero sé lo que haces.


Marcus Valerius Martialis (Epigramas)

Laughing Laughing Laughing
Volver arriba Ir abajo
Contenido patrocinado




MensajeTema: Re: Fragmentos    Hoy a las 10:08 am

Volver arriba Ir abajo
 
Fragmentos
Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba 
Página 1 de 4.Ir a la página : 1, 2, 3, 4  Siguiente
 Temas similares
-
» Fragmentos dramáticos de mi vida.
» Fragmentos de la música clásica para llevarse a la isla desierta
» FRAGMENTOS DE INTERIOR.
» AMOR: textos, fragmentos, reflexiones...
» Fragmentos de juventud

Permisos de este foro:No puedes responder a temas en este foro.
Exiliados :: Off-topic :: Zona de charla (Actualidad, cine, tecnología...)-
Cambiar a: